From Obera, Diego analysed his chaotic 2008 season. He gives us some info about what’s coming up in 2009 and his opinion about the Davis Cup final…
Chau 2008
Territorio Digital – 04nov08
The full article can be downloaded through the Press Review Gallery.

No tags for this post.La gira mundial sin entrenador le sirvió para “aprender”. El año que culmina no fue el mejor para Diego Hartfield, que descendió varios escalones en el ranking mundial de la ATP. Pero compensó con otras cuestiones enriquecedoras.
“Aprendí a disfrutar lo que estoy haciendo, más allá del ranking y de lo que pueda ganar o perder. Entendí que esto es un juego y que hay que dejar todo, pero más que eso no se puede hacer”.
Así, sereno y reflexivo, sintetizó Diego Hartfield lo positivo que le dejó este 2008, un año que a nivel competitivo ya acabó para el tenista obereño que por estos días disfruta de unas merecidas vacaciones.Es cierto, el 2008 no fue el mejor para el Gato y descendió varios escalones en el ranking mundial (hoy está 177), pero lo compensó con otras cuestiones que arrojan un balance equilibrado, si se quiere.
“Este año no fue bueno a nivel resultados. Arranqué con la separación de mi ex entrenador y eso me afectó un poco porque estaba muy apegado a él; pero por otro lado me ayudó porque tenía que aprender a depender de mí mismo”, reconoció al El Territorio durante un fugaz paso por Oberá.
La relación laboral con Oky Rodríguez, su entrenador durante varias temporadas, culminó en buenos términos. A partir de ahora el Gato será asistido por Diego Moyano, quien actualmente acompaña al norteamericano Robby Ginepri.
De todas formas, por estos días el misionero sólo piensa en descansar y recobrar energías: “Ahora estoy bastante cansado y por eso decidí parar por lo menos tres semanas, cosa que nunca hice. Esta es una parada para tomar un poco de impulso. Creo que tengo cinco, seis años más de carrera seguro”, subrayó el tenista.
A disfrutar
Una constante en la carrera profesional de Hartfield fue avanzar año a año en el ranking mundial, atributo que no pudo sostener en el 2008. “La caída en el ranking al principio me preocupó mucho, me puse demasiada presión y no jugué bien -reconoció-. En la segunda mitad del año empecé a jugar bastante mejor, y aunque no se me dieron los resultados sé que estoy bien y que el ranking volverá”.
Tampoco es un dato menor que este año realizó toda su gira mundial sin un entrenador al lado, lo que también le dejó cosas positivas. “Aprendí un poco a resolver los partidos desde mi punto de vista y resolví muchas situaciones buscándole la vuelta yo”, comentó.
Y reconoció que también aprendió a disfrutar mucho más, “porque por ahí cuando viajaba con mi entrenador me sentía un poco culpable cuando no salían las cosas, pero más que nada por el esfuerzo que hacía el otro y no tanto por mí. Me di cuenta de que mi carrera es mi carrera. Entonces, gane o pierda, salgo de la cancha con la tranquilidad que puse todo y ya no me culpo tanto. Para mí fue muy importante entender eso”, destacó.
En un ámbito súper competitivo como el circuito mundial, las motivaciones se renuevan y el Gato tiene varias: “En primer lugar sigo tomando esto como un trabajo, es lo que me da de comer. Por eso hay una motivación económica. Y obviamente que el hecho de la competencia, correr y luchando para mejorar cada día, es un desafío muy lindo que tiene esta carrera”, remarcó el Gato. (…)